Dentro del montón de cosas que me pasan y debido a la profesión que me tocó hacer en la vida (ay tan sacrificada, pues), he tenido oportunidad de conocer mucha gente y, como han logrado leer algunos de ustedes que me hacen el favor de visitar este blog, también me he topado con algunos artistas. Unos alegres, otros tristes; unos feos, otros bonitos; unos que cantan más destemplados que somatón de olla huelguera y otros que realmente han nacido para la música. Pero todos ellos con una historia para contar.... o mejor dicho, con una historia para que yo cuente. .
Esta historia es realmente bella:
A finales de los 90´s visitó Guatemala el gran maestro mexicano, Armando Manzanero, creador de esos boleros que siempre han interpretado grandes artistas y que aún ahora escuchamos en voces de Luis Miguel, David Bisbal y muchos más, para todos los que todavía no somos de la época de los abuelitos.
Con buena suerte, me tocó entrevistar al maestro para un programa hecho en Miami, llamado Edición Especial. Fueron de las épocas en las que yo sí salía en la tele, y no me quedaba como más me gusta, detrás de las cámaras. Pero ya de esos breves tiempos y de mis transformaciones, les contaré otro día.
Se presentó en un centro de convenciones muy elegante de Guatemala y tenía razones personales para sentirme emocionada de entrevistar al famoso "Maestro del Bolero": Durante gran parte de mi vida, no sabía el por qué siempre que escuchaba la canción "Adoro", me ponía muy triste. Desde que recuerdo, me supe la letra y la cantaba como algo natural. Nadie me la enseñó, ni me acuerdo cuándo fue la primera vez que la escuché en mi vida. Una vez, como algo de todos los días, le comenté a mi mami, que siempre que escuchaba esa canción, que no era de mi tiempo, me atacaba una tremenda melancolía que no sabía identificar. Mi mami se sorprendió y emocionada me contó que cuando yo nací, ambas estábamos muy enfermas debido a una Hematuria que presentó ella desde el sexto mes de embarazo, motivo por el cual, yo nací ochomesina y con ciertas debilidades en el hígado y los riñones.
No me daban muchas esperanzas de vida y nos separaron por varias semanas. Durante los últimos meses de embarazo, dice mi mami que ella lloraba mucho debido a su precaria salud y estuvo hospitalizada casi todo el tiempo. En esos días se estrenó el bolero "Adoro", el cual fue un éxito rotundo y a donde iba, ella lo escuchaba.
Luego de mi nacimiento, cuenta mi mami que iba a verme a la sala de pediatría y dice que en sus ratos libres, las enfermeras ponían "Adoro" en un tocadiscos portátil, que se escuchaba en rinconcitos del hospital. Seguramente, cuando yo me quedaba solita, esa canción sonaba varias veces, especialmente de noche.
Gracias a Dios, sigo aquí dando más batería que aquel mismo tocadiscos de finales de los 60´s.
Cuando tuve al maestro Manzanero frente a mí, aproveché para comentarle la anécdota del principio de mi vida, que tuvo como música de fondo uno de sus temas más sonados y recordados.
El maestro que es un hombre extremadamente educado, mientras yo le contaba mi historia, asentía con la cabeza y sonreía. Me escuchó atentamente y luego me dijo: Seguramente usted nació en Enero o Febrero de 1968. (Yo sorprendida le contesté que sí, en Febrero).
Continuó el maestro: "Adoro" fue una canción que compuse en 1965, pero no fue hasta finales de noviembre de 1967, que la di a conocer. En diciembre de ese año y de Enero a Febrero del '68, era todo un éxito internacional. Tal vez uno de los éxitos más grandes de toda mi carrera. Le agradezco que me haya contado esta historia que tiene un final feliz, porque usted está aquí iluminando este lugar con su sonrisa.
Me hizo el honor de autografiarme un CD y luego salió al escenario. Como el gran caballero que es, el maestro Manzanero nos había reservado una mesa a los del equipo de Edición Especial, para que nos quedáramos disfrutando su concierto.
Cantó tantas canciones hermosas, pero en medio del show, hizo un alto y dijo algo así: Esta canción fue un éxito mundial, hace casi 30 años. Hoy, escuché una historia muy tierna alrededor de ella. Se acercó a mí (y un reflector me iluminó), momento en el que nuestro camarógrafo aprovechó para encender la cámara y captar que el grande y legendario maestro Manzanero, respetuosamente besaba mi mano. En voz baja me dijo: Para que nunca más se sienta triste al escucharla, y empezó a cantar ADORO.
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Ya podrán imaginar mi tremenda emoción y desde entonces, todo esto que les cuento hizo que cuando escucho la canción, no sólamente me den ganas de abrazar a mi madre, me sienta feliz por mi vida, sino también recuerde al maestro Manzanero y dé gracias por la carrera que Dios me ha permitido realizar, la cual realmente adoro.
Había olvidado recopilar esta bella historia, pero ahora que lo recuerdo todo tan bien, quise escribirla y compartirla con ustedes. Además, como una celebración del
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SEGUNDO ANIVERSARIO
de las
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Dedicado a ustedes, que se toman el tiempo de leer este humilde blog.
Les debo la foto con el maestro, pero está en Guatemala en un lugar muy especial.
Foto: http://www.30noticias.com.ar/despachos.asp?cod_des=39794&ID_Seccion=115
Etiquetas: Artistas, México, Recuerdos. Serie: HUÉSPEDES DEL CORAZÓN