BABOSADAS MIAS Y DEMAS HIERBAS

LA CHACHI, ALOCADA PERIODISTA MUY CHAPINA

08 octubre 2006

LA ETIQUETA NO ES SOLAMENTE LA QUE PICA ATRAS DEL PESCUEZO

Eso de la etiqueta y el protocolo son cosas que verdaderamente se escapan del acervo cultural de casi todos. Muchas veces se piensa que es algo reservado para los diplomáticos y los pistudos, pero a la hora de una invitación a algo elegante, muchos sudan la gota gorda.

Aunque hay gente que, la verdad, eso le viene del norte. Simplemente no les importa hacer ruidos al comer, masticar como chuchos y menos, andar sabiendo cómo se usan las copas, tenedores, cucharas y demás hierbas. Lo importante es filiar antes de que alguien disponga quitarles el plato.

Muchos también se pasan de intolerantes y andan burlándose de los que no saben o no han tenido la oportunidad de aprender alguito de modales o de etiqueta, simplemente porque hay prioridades y en nuestra Latinoamérica, la mayoría de la gente primero debe preocuparse por si hay algo para tragar.

Pero hay charadas que le sacan la risa a uno. Quiero contarles de un tal Fito, dicen que era canchote, alto y de maneras rústicas. Nunca había aprendido a usar zapatos y, aunque tenía pisto, siempre se vestía fachudo y con caites. Una vez hace muchos años, llegó a la capital y sus familiares lo invitaron a ir, nada menos que a un concierto en el Conservatorio Nacional. Puchis, todos se vistieron, según ellos, muy elegantosos y al Fito le prestaron un saco, pero cuando lo vieron llegar, iba con caites el fregado.

Le dijeron que cómo iba a ser eso que entrara con los caitotes enlodados al concierto y entonces, sin decir nada, decidió quitárselos, dejarlos en la puerta y entrar descalzo. Cuál fue su sorpresa que al salir, los que hacían la limpieza, ya se los habían tirado a la basura.

Así que descalzo le tocó que ir a un restaurante, a donde también lo invitaron. Dicen que cuando le sirvieron una limonada, vio que el vaso tenía pajilla y pensó “¿y este palito, pa´que me lo pondrían?”. Así que lo agarró y lo tiró debajo de la mesa. Al ratito vio que todos usaban la pajilla y le dio vergüenza. Disimuladamente, empezó a ver debajo y con los dedos de los pies la alcanzó y la volvió a meter al vaso.

Pero digo yo, si el Fito no entró de grolis al teatro, ni tampoco comió de gorra, ¿por qué le tenían que exigir tanto protocolo al pobre? Bueno, en fin.

A otro cuate, lo invitaron a un restaurante también muy fino y le sirvieron cangrejo de Alaska; luego, le pasaron un tazón con agua tibia y al lado una rodaja de limón. El cliente pidió salita, exprimió el limoncito en el agua y se empinó el tazón. El pobre pensó que era una tomita para que no le hiciera mal el marisco. Al rato no hallaba donde meter la cara, porque vio que todos estaban echándose el limón en los dedos y mojándolos en el agua para quitarse el mal olor de las manos.

Y es que con eso de la etiqueta, es duro no tener ni noción. Más de alguno de nosotros ha preferido esperar que los demás empiecen a comer, para entrarle también, porque no se sabe por cuál cubierto empezar, entre toda la colección que ponen en la mesa.

Me cuenta un amigo muy querido, de una vez que lo invitaron a una cena de gala y cuando vio la mesa forrada de cubiertos por todos lados, se empezó a poner nervioso. Lo malo es que lo sentaron con un montón de fufurufos. Pero al igual que muchos, pensó en esperar que empezaran a comer los demás para ver por qué tenedor principiar. Lo malo es que nadie comía y a él ya le apretaba la tripa. Empezó a sudar de nervios, y ya después sudaba, pero del hambre.

Por fin, mejor decidió darle a la comida y ya no aguantaba la risa, porque cuando él empezó a comer, los demás lo miraron y empezaron también. Parece ser que los fufurufos tampoco sabían cómo usar todos los cubiertos y estaban esperanzados en mi cuate. Me imagino que nadie comió con orden, pero la pasaron bien.
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A uno de por ahi, por la costa lo llevaron a un restaurante oriental y le preguntaron si quería palillos y dijo que sí, pero que mejor al finalizar de comer, haciéndose el muy fino. Hasta una cara fea hizo. Todos los demás lo vieron raro, porque los otros pidieron cubiertos. Lo que pasa es que él pensó que eran palillos para escarbarse los dientes. Le pasaron los chinos, pero para nada supo cómo usarlos.

Y el novio de una amiga, cuando llegó a conocer a sus futuros suegros, quería quedar bien con eso de los modales y le preguntó a todo el que pudo, cómo comportarse en la mesa. Tuvo el cuidado de correrle la silla a la novia, de ponerse la servilleta en las piernas y todas las delicadezas, pero estaba tan nervioso, que cuando tomó agua, le hizo “truque” la garganta al tragar.
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Yo creo que uno debe ser como es y no tratar de aparentar, porque tarde o temprano se delata, o los nervios lo traicionan. No hay cosa peor que tratar de hacer lo que no se sabe, hablar de lo que no se ha aprendido y ser lo que no se es. Y con la etiqueta, mejor no atormentarse, porque la mayoría de mara, no sabe.

Más vale la autenticidad y claro, tratar de aprender de todo un poquito, especialmente guardar ciertos modales. Y ahora con la internet hay mas chance de investigar, leer y no andar cayendo tanto de maje. Eso sí, ser tolerantes con la gente sencilla que no ha tenido las oportunidades que muchos, ni siquiera agradecemos a la vida.
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¡Salud pues!
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9 Comments:

At viernes, 29 septiembre, 2006, Blogger Goathemala said...

Divertida y acertada la nota, me has alegrado un buen rato. Gracias.

 
At viernes, 29 septiembre, 2006, Anonymous Bretero said...

Jua jua jua. Cómo que ayudenme a convencer al Tato jaja. Hace un año no fue vos! Pero casi.

Y no soy genio muchá, soy mañoso ;)

Vos Chachi otra que resucitáste, y cabal algo de etiqueta necesito yo, jaja no la que pica atrás del pescueso, más si es ropa del Guarda jaja. Sino que etiqueta porque quiero ser todo un caballero. :(

Bueno, saludos vos Goathemala y vos Chachi y todos.

 
At viernes, 29 septiembre, 2006, Anonymous bretero said...

Bueno, este sí lo leí vos porque me interesa mucho lo de la etiqueta. Les tengo qué contar, porque quiero ya que nadie me está preguntando, que yo chupo el plato, o sea, lamo el plato cuando termino de comer. Sí, puro chucho pues, por eso me gusta comer cuando estoy sólo.

Es bien rico pasar la lenguota cuando queda algo de recadito.

Y por lo demás, mi única etiqueta para comer es tener un buen tenedor a la mano. No de esos de Santa Teresita que dan en las ferias porque se doblan todos, o al menos yo los doblo sino un macizón así de esos que vienen de Brasil. Con el tenedor puedo partir la carne, comer, etc. de todo. Lo mejor es agarrar un pedazo de carne, lo corto asi rasgado con el tenedor y lo meto en una tortilla. Ah, yo soy de los que piden tortillas en todos lados. En Sushi Ito no hay tortillas y el mesero se medio cagó de la risa cuando le pedí tortillas o al menos un panito, que no mucho me gusta el pan pero pior asi sin nada. Igual no había.

Pero a mi no me da verguenza no tener modales. Sino la verguenza le da a la gente que anda conmigo. Mi novia por eso no queria que fueramos a Pollo Campero, porque yo salgo a comprar mi bolsita de tortillas.

En fin, qué rico es comer con las manos, y más rico lamer el plato.

Lo que sí qué asco es eso del limonsito y el cuento de agua que decis Chachi. Bien dije yo que para eso era pero qué asco, imagináte toda la grasa flotando. La gente fufurufa es la más cocha al fin de cuentas.

Ah, una vez yo conoci a una muchacha que yo le digo que es como la Lady D. Ella me dijo que me iba a invitar a su casa a conocer a su viejita pero yo le dije que no porque me iban a asarear en su familia y me dijo que ella me iba a enseñar a usar los cubiertos y me describió asi para que sirve cada cucharita y eso. La verdad es que sí me gustaría saber comer bien y usar todos los cubiertos e ir a lugares elegantes. Talvez verdad, talvez algún día sí vaya a comer a un restaurante bien fino de Paris o de Italia y cene con ella.

Bueno adios.

 
At lunes, 02 octubre, 2006, Blogger Andy said...

Jajaja, buenas historias Chachi, fijate que a una mi tía le paso hace años, que fue a una fiesta "fufurufísima", y no se por qué, pero les psieron una copita de ron y al lado un vasito con coca cola, otro con salutaris y hasta uno con jugo de naranja, dice mi tía que "primorosos" eran los vasitos, jajaja. La idea era que decidiera con qué se iba a tomar su venadril y lo mezclara con lo que quisiera, pero como a ella no se lo habían contado, pensó que la cosa era tipo shoot de tequila, así que respiró profundo, se rempujó el vaso de ron, y después el de coca cola, jajaja.

Bueno, según dice ella fue en los 60´s la cosa, jajaja.

Saludos.

 
At martes, 03 octubre, 2006, Anonymous freon said...

" Para que voy a tener hambre si no tengo que comer".-

 
At miércoles, 04 octubre, 2006, Anonymous tato said...

Mandáme, Chachi, el usuario y el pass de tu blogger y le metemos bisturí.

Saludos Chachi. La Chachi parece que tiene un gran corazón por todo lo que escribe.

 
At viernes, 06 octubre, 2006, Anonymous Tepescuintle said...

Hola Chachi, la verdad es que es la primera vez que entro en tu blog pero tuve que leer todos tus posts porque no los podia dejar para otro dia, estan chilerones, tienes un talento para escribir, sigue asi, te aseguro que voy a ser un habitual en tu blog, gracias por escribir tus anecdotas y hacernos reir(carcajear) tanto.
¡Un saludo a ti y a to2!
Felicidades por el blog, tá chulo. :)

 
At viernes, 06 octubre, 2006, Anonymous Chachi said...

Mil gracias Tepescuitle por tus apreciaciones tan alentadoras. Bienvenido a Mis Babosadas!!

 
At miércoles, 23 julio, 2014, Anonymous Joe DoeMinguez said...

No se de donde saliste, perdon, sacaste todas estas historias. No trabajas y/o estudias? Bueno, te filicito. You made my day! Me rei tanto. Escribe algo de la compu, la "mia" le falta ortografia.Espanola.

 

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