AXIOMA DE LAS BABOSADAS
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¿Y diay...cuáles pué? ...
Claro que me sentí halagada por el cariño, la atención y la lectura, pero también me dejó pensando más profundamente en ¿qué es la filosofía pues?..jajaja. Me remonté a mis años universitarios a escudriñar en los recuerdos de las cátedras magistrales de excelentes docentes profesionales en la Filosofía, y me puse a dislucidar con los conceptos del vocablo, dentro de mi coloquial cabeza periodística, tan poco aficionada al enredo.
Empecemos por su etimología:
Filosofía viene de las raíces griegas Philos, que quiere decir Amor. Y de Sofos que quiere decir Sabiduría.
!Qué de al pelo! Entonces un Filósofo es todo aquél que ama la sabiduría. Que le encanta aprender, que quiere ser sabio. !'Ta-bueno!, vamos bien. "A yo me gusta mucho eso de aprender", dijo uno allá por Asunción Mita.
Proseguí como "zahorí de la verdad" (esa frase me la enseñó otro catedrático), tras la pista de mis recuerdos, empezando por la Mayéutica, los Diálogos Críticos y el Empirismo; pasando por el Discurso del Método y por la famosa Crítica de la Razón Pura. Y por ningún lado encontré allí ni al Arjona ni, mucho menos a la Chachi. ¿No querías pollo mamaíta?
Lo que sí imaginé fue que esos filósofos griegos de la antigüedad, como que se la pasaban sólo rascándose la panza, pensando en la unidad y en la dualidad del ser. De seguro han de haber tenido mucha plata para no tener que estar tan preocupados en qué iban a comer mañana. Hasta por allí supe que les encantaba la chara y les gustaba el revolcón por el otro lado. Bueno cada quien con su vida.
En el asunto de los tapis, como que sí me les parezco en algo. Ya va la bola.
Bola de aflixiones son las que me han venido a la cabeza con eso de ser filósofa, y qué apuro en el que me puso mi lector con eso de la sabiduría. !Puts!, dijo la María, !malaya un poquito pa'mi nana!.. Porque yo no tengo tiempo para andar rascándome la panza mientras pienso de dónde jodidos nacen la virtud, la justicia y el amor. Lo importante es disfrutarlos...¡¡Qué rico!!
También me pregunto ¿Cómo serían las sociedades de antes, ustedes? Para que hubiera tiempo para andar quemando tanta materia gris. Esos de seguro, los enterraron con el cerebro chamuscado por tanta pensadera. Bueno, gracias a ellos, ya ahora nosotros no tenemos que andar pensando de dónde vinieron muchas cosas. Ya nos lo dieron todo masticadito.
Pero volviendo a los conceptos genéricos, la Filosofía como conjunto de saberes y teorías, es algo propio al ser humano. Claro que no todos andamos buscándole el modo de desencadenar el cuerpo del espíritu...(a no ser con bebidas espirituosas y de dudosa reputación).
Lo que me queda claro, desde este génesis conceptual, es que todos somos filósofos desde el momento en que nacemos. El ser humano toda su vida se pasa buscando la razón de su propio ser. Aunque hay otros que todo eso les vale un manojo de rábanos, o simplemente no hay tiempo para deterse a pensar de dónde viene lo que ya existe, porque hay que buscar lo que no hay, especialmente para comer. Y a los rábanos mejor les echan limoncito y chicharrón pa'l Chojín...
Lo que sí es cierto es que cada quien tiene su propia filosofía de vida, su propia forma de asimilar la existencia y el mundo que le rodea. Cada quien tiene su modo de buscarle una razón al por qué fregados está en esta tierra, pasando penas. Y eso me hace recordar aquella edad en la que uno padece crisis existenciales y se queda con la chaveta en blanco, con preguntas como: "¿Y yo, quien soy?, ¿qué hago aquí?, ¿por qué tengo manos?, ¿por qué miro?, y cuando se lo dice a la mamá o el papá, algunos sólo contestan, pensá en otra cosa m´hijo.
Rapidito le botan la vena filosófica al patojo.
Y retomando el principio que dio razón a este post, puede que la mara fácilmente confunda la filosofía (vista dentro de la acepción como madre de todas las ciencias), con una forma de ver la vida diferente. O por el modo de explicar cómo la vivimos. O con ponerle nombre a un sentimiento o hacer un símil de lo que se vive internamente, para que todos entiendan lo que queremos expresar.
Personalmente pienso que ser filosófico no es escribir bonito o con palabras rebuscadas, para sacar un !Oh!. Tampoco es una frase bien construida que nos ayuda a dar a comprender nuestra manera de pensar. Porque el que usa palabras de domingo para apantallar, rapidito se le nota que ese no su lenguaje común, en cualquier momento se tropieza porque le queda muy alta la acera de la sabiduría.
Después de mi corta recopilación en el tema, concluyo que venir a ser filósofos a estas alturas, como que ya no se puede. Es mi humilde opinión. A mi parecer, en ese campo, ya todo está dicho, masticado, revoloteado y servido.
De nuevo gracias a mi asiduo y querido lector por tan halagador concepto, pero tengo que pedirle que me baje de la nube y debatirle cariñosamente, que desde ningún punto de vista, esta servidora y sencilla periodista es filósofa alguna. Ni Arjona tampoco. (Te paso trayendo pues). Con todo respeto a nuestro famoso cantante y autor.
El decir "quiero y no puedo querer mientras siga queriendo"* o expresar frases como "no hay que regañar al chucho, sino al que lo deja entrar", son formas propias que nacen de lo artístico, de lo poético tal vez, de la experiencia achapinada, del vivir popular o de las ganas de reirse...A lo mejor, surja de aquí la Hermenéutica de las Babosadas, pero filosofía en su concepto magnífico y perceptual de la existencia humana...Nel.
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Claro que me sentí halagada por el cariño, la atención y la lectura, pero también me dejó pensando más profundamente en ¿qué es la filosofía pues?..jajaja. Me remonté a mis años universitarios a escudriñar en los recuerdos de las cátedras magistrales de excelentes docentes profesionales en la Filosofía, y me puse a dislucidar con los conceptos del vocablo, dentro de mi coloquial cabeza periodística, tan poco aficionada al enredo.
Empecemos por su etimología:
Filosofía viene de las raíces griegas Philos, que quiere decir Amor. Y de Sofos que quiere decir Sabiduría.
!Qué de al pelo! Entonces un Filósofo es todo aquél que ama la sabiduría. Que le encanta aprender, que quiere ser sabio. !'Ta-bueno!, vamos bien. "A yo me gusta mucho eso de aprender", dijo uno allá por Asunción Mita.
Proseguí como "zahorí de la verdad" (esa frase me la enseñó otro catedrático), tras la pista de mis recuerdos, empezando por la Mayéutica, los Diálogos Críticos y el Empirismo; pasando por el Discurso del Método y por la famosa Crítica de la Razón Pura. Y por ningún lado encontré allí ni al Arjona ni, mucho menos a la Chachi. ¿No querías pollo mamaíta?
Lo que sí imaginé fue que esos filósofos griegos de la antigüedad, como que se la pasaban sólo rascándose la panza, pensando en la unidad y en la dualidad del ser. De seguro han de haber tenido mucha plata para no tener que estar tan preocupados en qué iban a comer mañana. Hasta por allí supe que les encantaba la chara y les gustaba el revolcón por el otro lado. Bueno cada quien con su vida.
En el asunto de los tapis, como que sí me les parezco en algo. Ya va la bola.
Bola de aflixiones son las que me han venido a la cabeza con eso de ser filósofa, y qué apuro en el que me puso mi lector con eso de la sabiduría. !Puts!, dijo la María, !malaya un poquito pa'mi nana!.. Porque yo no tengo tiempo para andar rascándome la panza mientras pienso de dónde jodidos nacen la virtud, la justicia y el amor. Lo importante es disfrutarlos...¡¡Qué rico!!
También me pregunto ¿Cómo serían las sociedades de antes, ustedes? Para que hubiera tiempo para andar quemando tanta materia gris. Esos de seguro, los enterraron con el cerebro chamuscado por tanta pensadera. Bueno, gracias a ellos, ya ahora nosotros no tenemos que andar pensando de dónde vinieron muchas cosas. Ya nos lo dieron todo masticadito.
Pero volviendo a los conceptos genéricos, la Filosofía como conjunto de saberes y teorías, es algo propio al ser humano. Claro que no todos andamos buscándole el modo de desencadenar el cuerpo del espíritu...(a no ser con bebidas espirituosas y de dudosa reputación).
Lo que me queda claro, desde este génesis conceptual, es que todos somos filósofos desde el momento en que nacemos. El ser humano toda su vida se pasa buscando la razón de su propio ser. Aunque hay otros que todo eso les vale un manojo de rábanos, o simplemente no hay tiempo para deterse a pensar de dónde viene lo que ya existe, porque hay que buscar lo que no hay, especialmente para comer. Y a los rábanos mejor les echan limoncito y chicharrón pa'l Chojín...
Lo que sí es cierto es que cada quien tiene su propia filosofía de vida, su propia forma de asimilar la existencia y el mundo que le rodea. Cada quien tiene su modo de buscarle una razón al por qué fregados está en esta tierra, pasando penas. Y eso me hace recordar aquella edad en la que uno padece crisis existenciales y se queda con la chaveta en blanco, con preguntas como: "¿Y yo, quien soy?, ¿qué hago aquí?, ¿por qué tengo manos?, ¿por qué miro?, y cuando se lo dice a la mamá o el papá, algunos sólo contestan, pensá en otra cosa m´hijo.
Rapidito le botan la vena filosófica al patojo.
Y retomando el principio que dio razón a este post, puede que la mara fácilmente confunda la filosofía (vista dentro de la acepción como madre de todas las ciencias), con una forma de ver la vida diferente. O por el modo de explicar cómo la vivimos. O con ponerle nombre a un sentimiento o hacer un símil de lo que se vive internamente, para que todos entiendan lo que queremos expresar.
Personalmente pienso que ser filosófico no es escribir bonito o con palabras rebuscadas, para sacar un !Oh!. Tampoco es una frase bien construida que nos ayuda a dar a comprender nuestra manera de pensar. Porque el que usa palabras de domingo para apantallar, rapidito se le nota que ese no su lenguaje común, en cualquier momento se tropieza porque le queda muy alta la acera de la sabiduría.
Después de mi corta recopilación en el tema, concluyo que venir a ser filósofos a estas alturas, como que ya no se puede. Es mi humilde opinión. A mi parecer, en ese campo, ya todo está dicho, masticado, revoloteado y servido.
De nuevo gracias a mi asiduo y querido lector por tan halagador concepto, pero tengo que pedirle que me baje de la nube y debatirle cariñosamente, que desde ningún punto de vista, esta servidora y sencilla periodista es filósofa alguna. Ni Arjona tampoco. (Te paso trayendo pues). Con todo respeto a nuestro famoso cantante y autor.
El decir "quiero y no puedo querer mientras siga queriendo"* o expresar frases como "no hay que regañar al chucho, sino al que lo deja entrar", son formas propias que nacen de lo artístico, de lo poético tal vez, de la experiencia achapinada, del vivir popular o de las ganas de reirse...A lo mejor, surja de aquí la Hermenéutica de las Babosadas, pero filosofía en su concepto magnífico y perceptual de la existencia humana...Nel.
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Gracias a mis amigos Sócrates, Platón, Aristóteles, Descartes y Kant.
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*De la canción "Quiero" de Ricardo Arjona.
Etiquetas: Artistas, Filosofía, Gente del Ciberespacio.

